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viernes, 22 de enero de 2010

Ictericia fisiológica del recién nacido

Muchas veces, si habéis ido al hospital a visitar el hijo recién nacido de unrecien_nacido_ictericia[1] amigo o de una amiga, y yo mismo lo he vivido con mi propia hermana, habréis visto que muchas veces los tienen en la incubadora bajo una especie de lámpara, desnudos y con una venda en los ojos que en algunas ocasiones tienen el dibujo de unas divertidas gafas de sol. 

Al niño no le pasa nada y es normal que lo sometan a este tratamiento de luz ultravioleta. ¿Pero que es la ictericia y que tiene que ver con todo esto?

Se dice que alguien sufre ictericia cuando los niveles en sangre de bilirrubina son mayores de 2 mg/dl. La bilirrubina es un compuesto resultante del metabolismo del grupo hemo.

Los eritrocitos, que son ricos en esta molécula ya que es la encargada de coordinarse con el hierro permitiendo el transporte del oxígeno en sangre, se renuevan ya que tienen una vida media de unos 120 días. Una vez son degradados la parte proteica de la hemoglobina se metaboliza sin ningún tipo de problema, el hierro se extrae del grupo hemo (ya expliqué en otra entrada T1_20[1] que el hierro es un bien escaso en nuestro organismo) y finalmente el grupo hemo se metaboliza hasta bilirrubina. La bilirrubina que se genera en nuestro organismo es eliminada a través de las sales biliares por las heces y en ocasiones puede servir como precursor de otras moléculas.

No obstante hay ocasiones en que la bilirrubina en sangre aumenta y puede ser realmente peligrosa, sobre todo en un recién nacido, ya que la bilirrubina inhibe la síntesis de DNA (algo esencial para células proliferantes que van a contribuir al crecimiento y el desarrollo del recién nacido), inhibe las ATPasas (moléculas generadoras del ATP) en las mitocondrias y un largo etc..



En el recién nacido es habitual que los niveles de bilirrubina estén por encima de los valores normales ya que fisiológicamente se dan una serie de condiciones que favorecen este hecho. De entrada, hay una gran destrucción de eritrocitos ya que la mayoría corresponden a eritrocitos fetales que en su interior contienen aun la hemoglobina fetal y por tanto deben ser eliminados, además en el hígado durante la etapa fetal hay eritropoyesis y por tanto la presencia de tejido hematopoyético dificulta la circulación hepática y el transporte de la bilirrubina al hepatocito para destinarla a la vesícula biliar.

Además la propia molécula de bilirrubina dificulta su metabolismo y eliminación ya que es una molécula que al contener dobles enlaces alternados es resonante y puede adoptar múltiples formas de resonancia, algunas son mejor bilirrubina[1] reconocidas que otras por los receptores y transportadores. No obstante como cualquier otra molécula resonante tienen capacidad de absorber la luz, y parece ser que la luz UV favorece la aparición de formas resonantes más fáciles de eliminar y metabolizar, y eso explica las sesiones de rayos UV a los que son sometidos los recién nacidos y también explica las “manías” de las abuelas (que saben más de lo que parece) de decir: ¡Ese niño está muy amarillito! ¡Sácalo para que tome el sol! Y es que un exceso de bilirrubina se refleja en la coloración amarillenta de la piel por la capacidad de absorber en determinadas longitudes de onda.

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