Buscar este blog

Cargando...

lunes, 28 de marzo de 2011

¡Bang! ¡Baang! ¡Toma DNA!

 

No, no he tomado nada raro ni nada por el estilo la idea de la entrada de hoy es que conozcáis con un poco más de detalle una de las técnicas de introducción de DNA en las células que revolucionó la ingeniería genética sobre todo en el campo de la agronomía.

 

 

 

En ocasiones es complicado conseguir que las células capten el DNA, en el caso de las células vegetales la cosa se complica un poco más a causa de la existencia de una gruesa pared celular. Por tanto para hacer una transformación similar a la que se usa para transformar bacterias, como por ejemplo mediante el uso de polietilenglicol, es necesario degradar la pared con la ayuda de celulasas y pectinasa y obtener protoplastos (células vegetales sin pared) que deben conservarse en una solución osmóticamente adecuada para evitar su lisis.

En ocasiones cuesta que los protoplastos regeneren la pared o queremos hacer un experimento de expresión transitoria en algún tejido de la planta, y para este propósito no hay nada mejor que el método biolístico o pistola de DNA.

Su funcionamiento es relativamente simple. El aparatejo sirve para lanzar a gran velocidad partículas de oro, generalmente, o también de tungsteno. Estas microbalas son las encargadas de llevar adsorbido el DNA de interés con su correspondiente marcador.

image

Estas microbalas quedan adheridas por una membrana. De manera que cuando recibe el pistoletazo de aire las balas se liberan hacia el tejido que se desea transformar, normalmente situado en una placa petri unos centímetros más abajo. Las células en el imagecentro son las que van a recibir más impactos y de mayor intensidad, pudiendo llegar a estar dañadas, pero las de la periferia es bastante probable que sobrevivan a los impactos e incluyan el DNA. En este caso si hemos puesto un gen marcador, como por ejemplo el de la beta-glucuronidasa podremos ver con X-Gluc aquellas células que hayan sido transformadas porque quedarán teñidas de color azul.

Es un ejemplo más de cómo la biología y la ingeniería han caminado y  caminan a la vez para facilitar la vida a los investigadores.

 

Frame, B. R., H. Y. Zhang, et al. (2000). "Production of transgenic maize from bombarded type II callus: Effect of gold particle size and callus morphology on transformation efficiency." In Vitro Cellular & Developmental Biology-Plant 36(1): 21-29.

No hay comentarios :