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miércoles, 20 de junio de 2012

Cuando el oxígeno está de más

Como ya os dejé caer vía twitter, Biogenmol asistió al simposio internacional REDOX SIGNALING AND OXIDATIVE STRESS IN HEALTH AND DISEASE. Hasta día de hoy no he tenido la oportunidad de escribir ninguna entrada tal y como os prometí, hoy he encontrado un huequecito y lo voy a hacer. Y el tema es uno de los que más me llamó la atención de todo el congreso. En un 10% de los casos los recién nacidos necesitan algún tipo de reanimación, frecuentemente se utiliza el oxígeno pero…¿qué cantidad? Hasta hace poco  se recomendaba un fracción inspirada de oxígeno del 100%. ¿Pero y si os digo que esto tiene efectos negativos?

La fracción de oxígeno inspirada en el aire es de un 21% sin embargo a la hora de reanimar un bebé recién nacido se suministraba oxígeno al 100%. Puede parecer lógico pensar que a cuanto más oxígeno más favoreceremos la reanimación del niño, ¿pero a que coste?. El oxígeno ha sido vital durante la evolución ya que su uso como aceptor de electrones en la cadena respiratoria ha aportado grandes ventajas a la hora de aprovechar al máximo la energía proveniente del metabolismo. Sin embargo el aprovechamiento del oxígeno tiene ciertos costes y es que, continuamente, nuestras moléculas están siendo expuestas a un ambiente pro-oxidante que todavía lo es más ante la generación de especies reactivas de oxígeno derivadas del propio metabolismo, como son los superóxidos o los grupos hidroxilo.

A lo largo de la evolución los organismos han ido desarrollando mecanismos de defensa frente a estas especies radicalarias, con enzimas capaces de convertir estos radicales a otros menos tóxicos (como la superóxido dismutasa) o mediante la síntesis de moléculas antioxidantes (como el glutatión).

Antes del parto los niveles de oxígeno en sangre del feto son mucho más bajos, el estrés oxidativo del feto es mucho menor ya que el oxígeno llega a través de la sangre por el cordón umbilical, porque los pulmones todavía no son funcionales. En el momento del parto el pequeño se expone a una gran cantidad de oxígeno, sin tiempo alguno para adaptarse de forma gradual. Muchos de estos enzimas protectores de los que hemos hablado ya empiezan a sintetizarse antes del momento del parto (cuando el bebé nace a término) preparándole para la llegada. Sin embargo si además de este fuerte estrés sufrido lo incrementamos con respiración artificial con oxígeno al 100%. En estas condiciones se genera un incremento en la concentración de derivados oxidados de purinas que en presencia de altas concentraciones de oxígeno son metabolizadas por la xantina oxidasa provocando una gran cantidad de especies radicalarias que van a provocar un fuerte estrés oxidativo en todo el organismo.

Sin embargo suministrar oxígeno a una saturación del 100% es lo que se recomendaba por parte de las guías internacionales para reanimar a los recién nacidos. Gracias a los estudios realizados por el Dr. Máximo Vento, y sus colaboradores del Hospital La Fe, se ha visto que con menores concentraciones de oxígeno son igual de útiles para la reanimación y evitan daños en corazón y riñón. Desde el año 2010 se han modificado estas guías internacionales y ya se recomienda una fracción de oxígeno del 21% para reanimar a neonatos nacidos a término.

Para neonatos que nacen pre-término el estrés oxidativo que sufren todavía es mayor, ya que en muchos casos los mecanismos de protección frene al oxígeno todavía no han sido desarrollados. En estos casos también se ha visto que es plausible la reanimación usando concentraciones de oxígeno menores, causando menos estrés oxidativo, menos daño y un menor número de problemas derivados de dicho estrés.

Estos estudios se han realizado en ratones y han tenido aplicación clínica, sin embargo muchas veces esa conexión entre el médico y el investigador falla. Según comentaron en el congreso cuesta modificar las pautas de tratamiento a golpe de pipeta y muchos médicos son bastante reacios a abandonar la doctrina, lo aprendido, hasta que no se modifican esas guías internacionales, en las cuales también hay que luchar mucho para que se incluyan cambios, aunque puedan salvar muchas vidas… hay que tener la mente un poco más abierta en este sentido…y esto es una llamada de atención hacia los médicos, o futuros médicos que puedan leernos.

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