viernes, 17 de octubre de 2008

Mecanismo antipoliespermia en invertebrados

Muchos de nosotros cuando estudiamos en citología y en histología la estructura del ovocito y de los mecanismos de fecundación lo hacemos desde el punto de vista de los mamíferos. Uno de los apartados que aparecen acerca de este tema es cómo se evita que una vez haya penetrado el primer espermatozoide no penetre ninguno más, ya que en el reino animal no existen mecanismos para poder realizar una mitosi tripolar. El material genético no se podría repartir en partes equitativas y habría una célula con exceso de material genético y otra con déficit, es decir, una aberración.

 

Para evitar la poliespermia en invertebrados, y en concreto en equinodermos, se desencadenan dos mecanismos en el momento en que el primer espermatozoide fusiona su membrana posterior acrosómica con la membrana del ovocito. El primer mecanismo, aunque es de carácter reversible, es muy rápido, y consiste en una despolarización de la membrana. Normalmente la diferencia de potencial en reposo es de –70mV, sin embargo al contactar el primer espermatozoide con la membrana se produce una despolarización y el potencial pasa a ser de + 20mV. Teniendo en cuenta que en la parte externa de las membranas plasmáticas, como es el caso de la de los espermatozoides, se produce una repulsión por cargas opuestas que imposibilita que cualquier otro espermatozoide fusione su membrana después de haberlo hecho el primero.

 

La despolarización de la membrana no dura más de 10 segundos, aunque breve, este tiempo es suficiente para que se lleve a cabo el segundo mecanismo para evitar la poliespermia que consiste en la exocitosis de los gránulos corticales del ovocito. Estos gránulos corticales contienen enzimas hidrolíticos que van a eliminar toda la superficie de glicoproteínas de la membrana plasmática del ovocito, imposibilitando el reconocimiento de ésta por cualquier otro espermatozoide. Además los mucopolisacáridos, GAG, vertidos también desde las vesículas, en entrar en contacto con el medio acuoso en donde se produce la fecundación, van a expandirse, formando una gruesa cubierta sobre la membrana del ovocito que evitará que cualquier otro espermatozoide entre en contacto con la membrana plasmática. Mientras tanto el espermatozoide que sí ha fecundado cederá su núcleo y su centriolo en el interior del ovocito.

2 comentarios :

Anónimo dijo...

Hola David,
He tenido la oportunidad de conocer tu interesantísimo blog a través del concurso “Los 20 mejores blogs” que organiza el periódico 20 minutos. Me gustaría invitarte a que visites el mío, “La lógica del titiritero”, incluido en la categoría de “Ciencia y Medioambiente” y que también participa en el concurso. En él tratamos temas relacionados con la Biología y su influencia en la conducta humana. Cuestiones tales como: ¿influyen los genes en nuestras vidas? Y si es así, ¿de qué manera?¿Por qué nos enamoramos?¿Por qué sentimos celos? ¿Por qué existe el sexo? ¿Hay diferencias innatas entre hombres y mujeres? Todas estas preguntas llevan siglos dando vueltas, pero la Biología Moderna puede ofrecer algunas respuestas. Muchas de ellas son delicadas y procuro ser prudente al abordarlas, pero estoy convencido de que es mejor hacerlo. Espero que te guste.


Saludos Cordiales
Pablo Rodríguez Palenzuela

SeRa dijo...

Curioso el tema de la poliespermia. En algunas especies la selección del gameto a fecundar se realiza ¡dentro! del ovocito (por lo tanto hay poliespermia), y es el ovocito el que selecciona, ya en su citoplasma, con cual se queda. Por ejemplo en el caso de los salmones se ha descrito que la selección del espermatozoide (de aquellos que han entrado) se realiza mediante la afinidad con el complejo de histocompatibilidad.

Un saludo