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martes, 22 de julio de 2008

Mecanismo de la vida

El objetivo de cualquier organismo es crecer, y llega un punto en que crecer no  es posible y la única forma de crecer, de perpetuar sus genes es la reproducción.

 

En el caso de las células la reproducción consiste en la bipartición, y previa bipartición tiene que haber una duplicación del DNA para que las dos células hijas posean la misma cantidad y el mismo DNA que la célula de procedencia (exceptuando la meiosis en donde sí que hay recombinación), de esta manera es posible perpetuar los genes.

No hace falta ser un lumbreras para entender que la duplicación del DNA sea lo más perfecta posible para que no se produzcan errores y perpetuar así con la mayor fidelidad posible los genes.

De esta tarea tan minuciosa se encarga la DNA polimerasa, que yo consideraría como el mecanismo de la vida.

Este enzima se encarga de catalizar la síntesis de DNA. A diferencia de otros enzimas que tienen un sitio activo con una función concreta la DNA polimerasa utiliza un sólo sitio de unión para catalizar la adición de cualquiera de los cuatro desoxiribonucleósidos trifosfato. Esto se consigue porque el centro activo de la DNA pol aprovecha la similitud geométrica casi idéntica de los pares de bases.

El centro activo del enzima es muy exigente topológicamente más que químicamente, sólo cuando se forma un par de bases correcto está el OH 3' del cebador y el fosfato alfa del nucleósido trifosfato en la posición concreta para que se produzca la reacción. Si no se alinean correctamente no se produce el ataque nucleofílico y no se forma el enlace fosfodiéster. La tasa de error es tremendamente baja, de alrededor de 10^-8. ¿Cómo lo consiguen y cómo catalizan esta reacción? Lo dejaremos para el próximo día...

1 comentario :

Un joven Aguador dijo...

Interesantísimo.
MUY MUY interesante.

gracias!!